| Fundamentos de la rejilla
óptica
La rejilla óptica tiene su base de
sustentación en un principio físico demostrado y
desarrollado por Young hacia la segunda mitad del Siglo
XVII, llamado “Interferencia de Rayos Lumínicos”, y más
precisamente del fenómeno de difracción derivado de
aquel (del cual toma las bases fundamentales para
producir sus efectos). En este trabajo trataremos de
acercarnos a la interpretación de estos fenómenos para
aproximarnos así a la comprensión de la rejilla óptica y
sus aplicaciones.
Un poco de
historia
Hasta la primera mitad del siglo XVII se
creía que la luz consistía en la emisión, por parte de
focos luminosos específicos (por ej. El sol), de
pequeños corpúsculos. Estos últimos, por ser
extremadamente tenues y por viajar a gran velocidad, no
eran atraídos por la fuerza gravitatoria por cuanto su
propagación se realizaba en línea recta hasta llegar a
la retina, excitando así el sentido de la vista. La
teoría corpuscular de la luz (expuesta por Newton) si
bien resultaba apropiada para explicar la mayoría de los
fenómenos hasta entonces conocidos (reflexión,
refracción, etc.) no pudo ser aplicada al fenómeno de
doble refracción recientemente descubierto.
Hacia mediados del año 1670, Christian
Huygens formula una nueva teoría considerando a la luz
como un movimiento ondulatorio de características
vibratorias (es decir mecánicas) que atraviesa un medio
elástico y continuo llamado éter que se extiende por
todo el espacio y penetra todos los cuerpos. El rayo
luminoso consiste, según los postulados de esta teoría,
en la propagación de ondas lumínicas a través del
éter.
Con la progresiva aceptación de esta
formulación pudo demostrarse que el fenómeno de
difracción (flexión de las ondas en los bordes de los
objetos) que no es sino una parte del fenómeno de
interferencia cuya comprobación facilitará la
explicación del comportamiento de la rejilla
óptica.
Interferencia de ondas
luminosas
Hacia principios del año 1827, Thomas
Young logra demostrar que en condiciones especiales, los
haces luminosos, considerados como la propagación de
ondas de muy pequeña longitud, pueden anularse o
reforzarse entre sí, produciendo alternativas bandas de
luz u oscuridad perfectamente identificables, lo que
constituyó una prueba irrefutable de la naturaleza
ondulatoria de la luz.
Rejilla óptica
Cuando dos o más ondas se cruzan en un
punto determinado se dice que interfieren en él
produciendo zonas de luz cuando llegan en fase o,
contrariamente, zonas de oscuridad si llegan en
oposición de fase al mismo.
FASE: se denomina así a 2 puntos que se
encuentran en el mismo estado perturbatorio.

OPOSICIÓN DE FASE: se le da este nombre
a 2 puntos que se encuentran en contrario estado
perturbatorio.

Para producir fenómenos de interferencia
se necesitan trenes de onda coherentes, esto es, ondas
cuyos puntos abandonen siempre en fase sus respectivos
puntos de partida (sería sumamente difícil de conseguir
con manantiales separados). Es por ello que, para la
observación del mencionado fenómeno, se suele utilizar
una única fuente de luz que será productora de ondas
coherentes tal como lo demuestra la experiencia de
Young, que a continuación detallaremos.
Experiencia de
Young
Como dijimos anteriormente, se utiliza
una sola fuente de luz monocromática de la cual parten
infinidad de ondas lumínicas hacia todas direcciones.
Parte de estas ondas inciden sobre una pantalla en la
cual se practicó una estrecha ranura (S1).

La luz proveniente de esta ranura incide
ahora sobre una segunda pantalla con dos ranuras
similares y paralelas a S1 y equidistantes entre sí (S2
y S3).
Si se coloca una tercer pantalla a
continuación de las anteriores se observa una sucesión
de franjas brillantes y oscuras alternativamente
paralelas a las rendijas.
Si se cubre una de las hendiduras S2 o
S3, las franjas oscuras desaparecen y sólo se ve una
franja ancha de luz.
La teoría corpuscular no pudo explicar
el hecho de que en un punto de la pantalla, luminoso
cuando está abierta la ranura, se transforme en un punto
oscuro cuando están abiertas las dos. Se ha producido
un fenómeno de interferencia de ondas lumínicas que
trataremos de exponer brevemente en este
trabajo.
En la figura 2 vemos que de S1 parte un
tren de ondas que alcanza en un mismo momento las
ranuras de S2 y S3. Desde allí se producen ondas
secundarias que abandonan en fase S2 y S3
respectivamente, actuando ambas como manantiales
coherentes.

En la parte central de la pantalla (3)
aparece una franja de luz. Esto es posible ya que las
ondas provenientes de las 2 ranuras siguen caminos de
igual longitud de onda sumándose en fase entre
sí.
Pasa lo mismo con los puntos 1 y 5
donde, si bien el recorrido de ambas ondas es distinto
(Por ej. En 1 la onda proveniente de S2 recorre una
distancia mayor que la que parte de S3), la diferencia
entre los dos equivale a la longitud de onda de la luz
incidente llegando en fase a los puntos
mencionados.
En los puntos 2 y 4, en cambio, la
diferencia de recorrido de las dos ondas es de ½
longitud de onda, llegando a la pantalla en distintos
estados perturbatorios o sea, en oposición de fase. De
esta manera, ambos trenes de onda se anulan entre sí,
provocando las rayas oscuras observadas en la pantalla
3.
Se han producido interferencias
constructivas en los puntos 1, 3 y 5 ya que la
diferencia de trayectos equivale, como dijimos
anteriormente, a la longitud de onda de la luz empleada.
En los puntos 2 y 4 las interferencias son destructivas
ya que los trayectos recorridos por ambos trenes de onda
corresponden a un número impar de semi longitudes de
onda.
Reemplazando el manantial monocromático
por uno policromático, en la pantalla aparecerán franjas
coloreadas en vez de las brillantes y oscuras. Esto se
debe a que la ausencia de un color, provocada por la
interferencia en oposición de fase de dos ondas, no
produce oscuridad sino la aparición de su
complementario.
Tratándose de fuentes policromáticas
(Ej. : luz blanca que contiene a todos los colores).
Cada uno de ellos producirá su propia figura de
interferencia puesto que a cada color corresponde una
longitud de onda determinada que, al chocar con la
pantalla, se anula o refuerza según llegue en fase o no
con su similar (proveniente de otra rendija). Podemos
observar este fenómeno en una capa de aceite sobre el
pavimento, donde una parte de la luz que incide sobre
ella es reflejada en la primera cara y otra parte en la
segunda cara de dicha capa, llegando a nuestra retina
con recorridos diferentes anulándose o reforzándose
mutuamente.
Difracción de la
luz
Según los principios de la Óptica
Geométrica, si colocamos un objeto opaco, entre una
fuente luminosa y una pantalla, los bordes del mismo
arrojarán una sombra netamente definida observándose que
no llega luz a la pantalla en los puntos situados sobre
esa sombra geométrica por los bordes del objeto sobre,
por ejemplo, una placa fotográfica observaremos que la
sombra aparece
bordeada por bandas oscuras y brillantes alternativas.
Esto se debe a que una pequeña cantidad de luz ha
penetrado en la sombra geométrica (dando vuelta la borde
del objeto) produciendo bandas brillantes en donde,
teóricamente, debería aparecer oscuridad.
Este fenómeno se conoce con el nombre de
difracción definida como la flexión de las ondas
luminosas alrededor de un obstáculo. La difracción de la
luz es, en rigor, un fenómeno de
interferencia.

Difracción por una
rendija
Según el principio de Huygens, cada
punto de un frente de onda debe considerarse como el
origen de una onda secundaria que se propaga en todas
direcciones. Los fenómenos de difracción solamente son
observables si parte del frente de las ondas es
eliminado por algún obstáculo (Ej.: rendija).

Podemos calcular la luz que llega a un
punto P de la pantalla S2 aplicando el principio de
superposición a todas las ondas secundarias que llegan a
él. Cada onda secundaria recorrerá una distancia
diferente a las demás para llegar P y el ángulo que
forme con la luz incidente también será distinto, motivo
por el cual variarán las amplitudes y fases de las ondas
secundarias que lleguen al punto.

Si la pantalla S2 está los
suficientemente alejada o la rendija es bien estrecha,
lograremos que las ondas secundarias que parten de A-A’
puedan considerarse paralelas al llegar a un punto
determinado de la pantalla S2.

Esta es la llamada Difracción de
Fraunhofer que se presenta si colocamos una lente muy
próxima a la hendidura pues la misma concentra en su
punto focal imagen las ondas secundarias que parten de
aquella y se propagan en una dirección
determinada.

Cuando la pantalla está muy próxima a la
rendija o ésta es relativamente ancha se trata de
Difracción de Fresnel.
Consideraciones generales
sobre la difracción de Fraunhofer – Aproximación a la
teoría de la Rejilla Óptica
Consideramos dos rayos que parten de la
hendidura A-A’. Uno de ellos parte del borde superior y
el otro de la línea media de la rendija y ambos son
paralelos tal que forman un ángulo con respecto a la luz
que les dio origen.

Como se explicó anteriormente, al ser
ambas ondas secundarias (provenientes del mismo
manantial monocromático) parten de la rendija en
concordancia de fase. Sin embargo, la onda superior
recorrerá un camino mayor para llegar a la pantalla en
el punto P.
Las ondas secundarias que lleguen al
punto O de la pantalla no formarán ningún ángulo con
respecto a la luz incidente alcanzando en concordancia
de fase dicho punto. Se produce así una suma de
amplitudes que da por resultado la aparición de una
figura de difracción central brillante
(máximo).
Considerando puntos sobre la pantalla,
cada vez más separados del centro, el 6aacute;ngulo
aumenta y con él la diferencia de recorrido. En el
momento en que esta diferencia equivale a media longitud
de onda, ambas ondas llegarán en oposición de fase a la
pantalla anulándose mutuamente y produciendo, por lo
tanto, las franjas oscuras de la figura de difracción
(mínimo).
En otro punto de la pantalla, todavía
más alejado del anterior, la diferencia de recorrido
equivale a un número par de longitudes de onda llegando
ambas en fase nuevamente. Se produce, por lo tanto, otra
faja brillante (segundo máximo) contigua a la oscura
pero de una intensidad mucho menor a la central. La
intensidad en esta faja central es aproximadamente
veinte veces mayor que en el máximo siguiente y, por
ello, la mayor parte de la luz está concentrada en
ella.
Otra característica importante de esta
franja central es que su ancho es mucho mayor al ancho
de las rendijas consideradas individualmente. Esto es
fácilmente demostrable por medio de un
procedimiento matemático simple que obviaremos: una rendija,
con una anchura igual a 5 longitudes de onda respecto a
la longitud de onda de la luz incidente, produce una
franja central brillante de 1 cm de ancho con la
pantalla colocada a 5 cm de la rendija.
Agujero
estenopeico
El agujero estenopeico constituye un
ejemplo claro de difracción de Fraunhofer pues a través
del mismo se producen ondas secundarias que, atravesando
el cristalino, convergen en la pantalla constituida por
la retina produciéndose sobre la misma el máximo de
luminosidad de la figura de difracción.
Red plana de
difracción
Cuando hay más de una rendija se produce
un fenómeno de difracción combinado con uno de
interferencia. Cada rendija produce su propia figura de
difracción en donde la intensidad de los máximos está
relacionada con el ancho de hendidura; los haces de esta
figura interfieren entre sí para producir la figura
central.
Tomemos dos rendijas detrás de las
cuales se ha colocado una lente convergente. La
pantalla, en ambos casos, estará colocada en el plano
focal imagen de dicha lente.
En la figura 1, el eje de la rendija
coincide con el eje de la lente. En la figura 2, el eje
de la rendija estará por encima del eje de la
lente.
Figura 1: tomamos dos haces refractados,
uno de ellos produce el primer máximo central (O) y el
otro en primer mínimo (P). Vemos que el m6aacute;ximo
central se encuentra sobre el eje de la
lente.
Figura 2: la figura de difracción
coincide con el eje de la lente (como la figura 1) y no
con el eje de la rendija. Esto tiene su explicación: todo rayo paralelo al eje de la
lente forma su imagen en el foco imagen de
ella.

Podemos deducir que cualquier rendija aislada producirá figuras de
difracción de igual intensidad y situadas en la misma
posición sobre la pantalla.
La amplitud de ambas ondas es igual y,
por esta razón, la faja central tendrá doble amplitud y
su intensidad será cuatro veces mayor que la producida
por una sola rendija.
A medida que aumentamos el número de
rendijas, en el punto 0 donde la desviación es nula, las
amplitudes de las ondas de cada rendija se suman y, en
forma proporcional, la intensidad de la figura central
es cada vez mayor. Los máximos resultan aún más
brillantes y estrechos en tanto los máximos secundarios
se hacen casi despreciables.
Si iluminamos la rendija con luz blanca
en vez de monocromática, cada color formará su propia
imagen de la misma produciéndose una dispersión de la
luz en un espectro continuo. En la faja central (punto
0), puesto que la desviación de cada tren de onda
proviene de cada color es nula, todos los colores se
combinan para dar una imagen de la rendija en el eje de
la lente sobre la pantalla (máximo central).
Consideraciones
finales
Hemos visto como las figuras de
difracción producidas por una o más rendijas son
perfectamente observables en una pantalla colocada en
forma perpendicular respecto a la luz proveniente de un
manantial luminoso (ya sea este monocromático o
compuesto por todos los colores del
espectro).
Vimos que en la difracción de
Fraunhofer, colocando una lente muy próxima a las
rendijas, aquella concentra en su plano focal imagen los
rayos provenientes del infinito que inciden paralelos
entre sí. La
pantalla donde observamos las figuras de difracción está
colocada en ese plano de la lente.
Comparemos las figuras 1 y 2:

Sustituyendo los elementos de la figura
1 por los de la figura 2, se puede apreciar que la
Rejilla Optica, con sus perforaciones, actúa de la misma
forma que la pantalla P1, siendo cada hendidura
productora de ondas secundarias. Tal cual hemos visto
anteriormente, cada tren de estas ondas secundarias
partirá de las perforaciones de la rejilla óptica,
llegando al cristalino (lente de la figura 1) para luego
concentrarse en el plano focal imagen del mismo
constituido por la retina que, a modo de pantalla (P2 en
la figura 1), recogerá las figuras de difracción
anteriormente descriptas.
A lo largo de todo este trabajo tres
puntos merecen especial atención:
A. La figura de difracción central por
una rendija tiene 20 veces más luminosidad que la luz
que le dio origen.
B. Cuando se trata de dos o más
rendijas, las ondas secundarias provenientes de cada una
de ellas suman sus amplitudes en la faja central de la
figura de difracción ya que todas llegan a la pantalla
en fase por ser su desviación nula con respecto a la luz
incidente.
C. Una rendija da, por ejemplo, 5
longitudes de onda respecto a la longitud de onda de la
luz inicial, formando en una pantalla colocada a 5 cm de
la misma, una faja central brillante de aproximadamente
1 cm de ancho.
Conclusiones
De todo esto podemos inferir que a mayor
cantidad de rendijas aparecerá mayor brillo en la figura
central de difracción con la consiguiente nitidez y
definición de la imagen. Tal efecto es fácilmente
comprobable en los casos observados en gabinete y que
presentamos a continuación, lo que implica una afinación
de la agudeza visual muchas veces sorprendente, llegando
en algunos casos a una recuperación superior al 200% de
la visión.
Por otra parte (de acuerdo al punto C),
al ser mucho más ancha la franja central que la rendija
originaria de la misma, podemos suponer que los máximos
y mínimos contiguos a esa figura central de difracción
quedarían fuera de la zona de excitación de conos y
bastones siendo, por lo tanto, imperceptibles sin
dificulta la visión.
Si quiere saber más sobre Difracción
visite http://ceciba.escuelaing.edu.co/rotero/Profesor/Difraccion.html
VOLVER
Tecnologías
|