
La idea de corregir las ametropias
mediante lentes de contacto no es nueva pero si lo es,
aunque relativamente, su ejecución practica, ya que ha
sido preciso el transcurso de muchos años y un gran
progreso técnico para llegar a la fabricación de lentes
que reuniesen un mínimo de requisitos para poder ser
toleradas por el individuo.
En primer lugar,
queremos destacar el hecho de que los primeros trabajos
sobre la aplicación de un sistema óptico en contacto con
la cornea fueron ejecutados con el fin de estudiar la
naturaleza intima de la visión y no como un artificio
para corregir defectos visuales; pese a ello, deben ser
considerados como el germen sobre el que posteriormente
se había de desarrollar la óptica de las lentes de
contacto. Estos primeros esfuerzos fueron realizados por
tres grandes genios de la ciencia a la que hicieron
grandes aportaciones en sus diversas ramas. Los tres
grandes sabios se llamaron Leonardo da Vinci, Rene
Descartes y Thomas Young.
Leonardo da Vinci (1452-1519) fue
quien construyo la primera lente de contacto o por lo
menos, un dispositivo muy análogo. Este dispositivo
aparece citado en su "Código de los ojos" donde figuran
los estudios tanto filosóficos como prácticos que
realizo sobre la visión.
En el folio tercero cita el
"modo de realizar el experimento que demuestra el medio
de que se sirve el sentido de la vista para usar los
ojos como instrumento" . En este experimento Leonardo da
Vinci hacia un ojo esquemático, ya que colocaba una
bolsa de vidrio de paredes delgadas, que se llenaba de
agua. Se practicaba en este contenido acuoso una
abertura, que representaba el iris, y
una bola de vidrio mas pequeña contenía el agua
que hacia el papel de cristalino, y que estaba
suspendida dentro de la bolsa mayor. Este gigantesco ojo
esquemático se colocaba con la parte que desempeñaba el
papel de cornea mirando hacia abajo, en tanto que el
sujeto contemplaba lo que podríamos llamar imagen
retiniana introduciendo los ojos bajo la superficie del
liquido que llenaba la bola grande, formando de esta
forma una especia de lente de contacto. Se podría decir
que Leonardo da Vinci fue el primero en realizar lentes
de contacto, ya que en su libro describe los detalles
para la construcción de pequeños recipientes de vidrio,
los cuales fueron ideados para contener agua caliente y
ser aplicados al ojo. Pero se deduce por sus escritos
que lo que el realizo fue un artificio para explicar el
funcionamiento de la visión que, en cierto modo, puede
considerarse el punto de partida de aquellas.
Según Enoch, Leonardo da Vinci invento
la primera lente de contacto, pero duda que el haya
reconocido dicho descubrimiento.

Rene
Descartes (1596-1650) dio a conocer en el año 1637 la
segunda lente de contacto. Este sabio francés reconoció
que se
anulaba la
potencia dióptrica de la cornea al colocarse una lente
de contacto muy rudimentaria, a la vez que destacaba
alguna de
sus
aplicaciones fundamentales. Se cree que la lente de
contacto de Descartes, aun teniendo en cuenta su
aparatosidad y la circunstancia de ser tan distinta a
las actuales, debe ser considerada como una verdadera
lente de contacto y, por lo tanto, la primera construida
con dicho fin.
Descartes
también describe el uso de meniscos positivos y
negativos y estudia la corrección de la presbicia y
miopía (en aquella época no se conocía ni la
hipermetropía ni el astigmatismo). R. Dudragne (1955),
que ha estudiado a fondo el problema de la primera lente
de contacto, afirma que no existe ninguna comparación
posible entre la explicación que da Leonardo da Vinci
del funcionamiento de la visión y la manera de modificar
la óptica ocular que propone Descartes. Este ajusta un
instrumento al ojo,
en tanto que
Leonardo reemplaza la retina del ojo por un segundo ojo,
el del observador.
El inglés Thomas Young (1773-1829)
es quien a principios de siglo, cita nuevamente el
dispositivo de las lentes de contacto en sus estudios
sobre óptica ocular, concretamente en sus trabajos sobre
la acomodación. Es decir, Young nunca pensó que ello
podría servir para la corrección de las ametropias, si
bien el trabajo es de los mas importantes realizados en
óptica fisiológica, como lo prueba el hecho de que es
citado aun en las obras mas elementales de dicha
materia.
La idea de Young seria aplicada
años después por Lohnstein (1896), que construyo una
pequeña cuba con la forma de las cubetas empleadas para
baños oculares de caucho, la cual se ajustaba
perfectamente a la arcada superciliar y reborde
orbitario, para evitar el escape del agua. Todo esto era
mantenido en su sitio por medio de una faja alrededor de
la cabeza.
Este aparato se denominaba
hidrodiascopio y se utilizo en algunos enfermos cuya
cornea era muy irregular como en el
caso del queratocono. Los
inconvenientes, que saltan a la vista, impidieron su
difusión.
Para Jay M. Enoch (1956)
existe cierta semejanza entre la lente de Young y la de
Descartes. La principal diferencia entre ambas
consistiría en que Young utilizaba un pequeño tubo y una
lente biconvexa en lugar de un largo recipiente afocal,
y en que no trato de adaptar el tubo al ojo. Por medio
de una lente auxiliar consiguió corregir su vicio de
refracción, pero no llego a la conclusión de que con
semejante dispositivo se podía conseguir la corrección
de cualquier tipo de ametropias.
En la década de 1880 se realizaron
importantes avances.
En 1887, F. C. Muller (Wiesbaden)
realizo unas lentes de contacto, sin ningún defecto
óptico.
En el año 1888, Eugène Fick (Zurich)
comenzó a realizar ensayos con lentes corneales, con el
fin de mejorar la visión en sujetos que presentan
queratocono. Fick fue posiblemente el primero que ensayo
el mejoramiento de la visión con esta clase de lentes.
Este autor fue el que introdujo el termino "gafas de
contacto". Para el tratamiento del queratocono empleo
una cáscara de vidrio obtenida por soplado y con el
molde de yeso sacada de un ojo. Aconsejaba colocar entre
el vidrio y el ojo una solución diluida de
glucosa.
Por la misma época, August Muller,
todavía estudiante en la Universidad de Kiel, dio
instrucciones a una óptica de Berlín, llamado Himmler,
para la fabricación de una lente de contacto destinada a
corregir su propia miopía. La lente tenia el mismo
diámetro de la cornea y descansaba sobre esta. La miopía
que padecía Muller era de unas 14 dioptrías.
Posteriormente realizo también una serie de experimentos
con un molde de yeso, que constituyen su tesis doctoral
(1889), y llego a la conclusión de que el procedimiento
de esta clase de moldes no resulta útil en la practica.
Muller fue el primero en emplear la palabra "lentilla
corneal".
En el año 1888, E. Kalt presento un
trabajo sobre lentes de contacto a la Academia de
Medicina de Paris. Para los autores franceses es Kalt
quien primero empleo este sistema en el queratocono.
Realmente es difícil precisarlo, por el hecho de que los
trabajos se publicaron muy simultáneamente.
Lohnstein, en 1897, y después Siegrist
dieron el nombre de "hidrodiascopia" al sistema de lente
de contacto tipo Descartes y Young, en el que la lente
de contacto correctora es utilizada fuera de los
parpados, efectuando una serie de ensayos con el fin de
estudiar su posible utilización en la corrección de
trastornos ópticos del ojo.
En 1892 se realizaron lentes de contacto
por encargo del oftalmólogo Sulzer.
Estas primeras lentes de contacto no
eran nunca toleradas mas de una hora.
La primera casa comercial que comenzó la
fabricación en cantidad de lentes de contacto fue Zeiss,
de Jena, que las realizaba mediante pulido, en tanto que
Muller, de Wiesbaden, las ejecutaba mediante soplado.
Parece ser que estas ultimas obtuvieron mejores
resultados.
En el año 1912 se realizo un nuevo
avance en las lentes de contacto, pues por primera vez
se realizo la lente corneal, y también porque en dicho
año se iniciaron los trabajos de Moritz von Rohr y W.
Stock desde un punto de vista muy científico.
En 1930, Czapody consiguió moldes del
segmento anterior del ojo mediante la utilización de un
coloide denominado "dentacol" . El húngaro J. Dallos
(1933) dio un nuevo impulso a la técnica de las lentes
de contacto al publicar un procedimiento para obtener
moldes de la superficie anterior de la cornea del
paciente, con lo que se obtenían los datos necesarios
para la fabricación de la lente apropiada para cada
caso.
Para este método, los ensayos resultaban
difíciles y de elevado precio pero, desde el punto de
vista practico, se conseguían muy buenos resultados en
lo que respecta a la tolerancia. Para obtener sus
moldes, Dallos utilizo el "negocell". Con este molde que
conseguía de la cornea del paciente, obtenía la lente,
la que terminaba mediante retoques si estos resultaban
necesarios en las pruebas posteriores. El método de
Dallos fue perfeccionado por Obrig, Stevens y
Drefuse.
El uso de las lentes de contacto
experimento un formidable impulso con la aparición en el
mercado de los materiales llamados "plásticos", con los
cuales ha sido posible de una manera sencilla, la
fabricación de gran cantidad de tipos de esta clase de
lentes.
En 1937, el norteamericano Fleinhloom
utilizo el plástico por primera vez para construir una
lente de contacto de apoyo escleral. Esta lente no era
totalmente de plástico, sino tan solo la porción
escleral, ya que la corneal era de vidrio. La primera
lente construida totalmente de plástico se debe a Obrig,
quien en 1938 realizo una empleando el material que hoy
se usa: el polimetil metacrilato.
En el año 1947 se inicio una nueva era
al introducir Touhy las lentes corneales
plásticas.
Los autores franceses insisten en que
las primeras lentes corneales, es decir, suprimiendo el
apoyo escleral, fueron creadas en 1947 por Jean
Caborrouy quien no dudo en denominar aquellas como
"corneas ópticas complementarias o adicionales", después
"lentillas supracorneales" y finalmente
"precorneales".
Las primeras lentes corneales fueron
ejecutadas por la firma comercial Carl Zeiss en el año
1926, y se las denominaba "casquetes corneales"; pero
los resultados obtenidos con ellas no fueron buenos ya
que, al estar construidas con vidrio, resultaban pesadas
para poder mantenerse en su sitio.
Es posiblemente Kalt (1888) quien
primero utilizo las lentes corneales, aunque sus
resultados no fueron favorables.
En el año 1947 Kevin Touhy fabricaba
lentes corneales con material plástico las cuales
recibieron un tremendo impulso.
Posteriormente, aparece la lente también
monocurva de tipo Wohlk, de borde redondeado y menor
diámetro. Esto se debe a que se trataba de evitar las
presiones sobre el limbo, y a la vez huir de las zonas
corneales periféricas donde el aplanamiento corneal es
muy fuerte.
En 1952 aparece otro tipo de lente
corneal, llamada "microlente". Este modelo fue propuesto
por Dickinson, Neill y Soehnges.
En 1960 F. H. Boyd, dio a conocer unas
nuevas lentillas, en las que introduce un metacrilato de
metil reticulado, con el cual obtuvo espesores muy
reducidos de 10/100 de mm, con lo que crea la denominada
lente flexible.

Las lentes de Boyd, indiscutiblemente,
significaban un avance en relación con las lentes
corneales clásicas, pues no solo eran mas tolerables,
sino que la adaptación resultaba mas
sencilla.
La lente de Stimson se caracterizaba por
poseer cuatro facetas salientes en la cara posterior las
cuales, se apoyaban en la superficie corneal.
también se hicieron modelos
"ventilados", que consisten en muescas en numero de
cuatro excavadas en el interior periférico.
En la actualidad están siendo lanzados
al mercado distintos modelos de lentes corneales, con lo
que se pretende encontrar un tipo que se adapte
perfectamente a la forma de la cara anterior de la
cornea.
también queremos citar los modelos de
las lentes corneales bifocales, de las que se han ideado
dos diferentes: una de ellas presenta una curva
periférica saliente en la cara externa con el valor de
la adición para la visión próxima, en tanto que la otra
consigue este efecto mediante una depresión en la cara
interna.
En el año 1958, I. W. Collin realizo la
primera publicación sobre lentes corneales bifocales. El
mismo año, la firma comercial Plastic Contact Lens
Company dio a conocer una lentilla de este tipo, la cual
estaba constituida por dos porciones concéntricas de
diferente radio.
En 1959, De Carlo presento un modelo de
lentilla bifocal cuya superficie posterior estaba
constituida por un dioptro de dos radios de curvatura
diferente.
En 1960, Bailey propugnaba una bifocal
consistente en un orificio central y destinada a ojos
presbitas en sujetos emetropes.
En este mismo año Akiyama presento un
modelo muy diferente a los anteriores: se trataba de una
lente en forma de media luna y destinada a ojos
presbitas emetropes.
Entre los años 1961 y 1962 se lanzo al
mercado unas nuevas lentillas bifocales prismáticas,
formadas por dos tipos de materiales de diferente índice
de refracción, siguiendo la idea de los bifocales
fundidos de las lentes convencionales. Esta lente estaba
truncada para estabilizar la posición.
Las lentes corneales pueden ser teñidas,
con el fin de disminuir la fotofobia o con fines
estéticos.
En 1959, se presento unas lentes
elaboradas con un material de caucho de silicona y
formadas por dos porciones de diferente consistencia. El
centro de la lente era de material duro, y la porción
periférica, blanda y elástica.
Hasta la aparición del metacrilato de
poliglicol, los materiales con los que se elaboraban las
lentes blandas presentaban el inconveniente de su débil
afinidad por el agua y las soluciones
acuosas.
En 1963 Otto Wichterle presento los
primeros tipos de lentes hidrófilas. La sustancia con
que se construyen es el 2-hidroxi-etil-metacrilato,
conocido como HEMA.

Las primeras lentes blandas no se
trabajaban por torneado seco, sino que el material
liquido era vertido en un molde en rotación. La
centrifugación realizaba una superficie paraboloide, a
la vez que era capaz de provocar la polimerización del
producto necesario para solidificar y con ello mantener
la forma de lentilla.
El camino de las lentes blandas y
flexibles esta abierto y se desarrolla
rápidamente.
VOLVER
HISTORIA